Rechazo de la AACM al borrador que regula la troncalidad de los MIR en medicina

Publicamos también el escrito realizado por la Sociedad Gallega de Anestesiología al que nos adherimos completamente. Nuestro rechazo a un plan que pondrá en peligro a nuestros  pacientes por una deficiente formación de nuestros futuros anestesiólogos y disminuirá sus posibilidades laborales en un mundo globalizado.

La publicación del borrador del PROYECTO DE REAL DECRETO POR EL QUE SE REGULA LA TRONCALIDAD PARA LA FORMACIÓN SANITARIA ESPECIALIZADA EN CIENCIAS DE LA SALUD ha generado en nuestros asociados una importante inquietud ante la grave deficiencia que supone este proyecto en lo que a la especialidad de Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor se refiere. Desde hace años, existe un consenso unánime entre los profesionales de la Anestesiología (y especialmente entre los Tutores de Residentes y Jefes de Servicio) sobre la necesidad de incrementar los años de formación específica en una especialidad médica extensa y encomendada a la supervisión del complejo proceso perioperatorio en todas sus etapas: pre(consulta preanestésica), intra (cuidado intraoperatorio, anestesia convencional) y postoperatoria (cuidados críticos postquirúrgicos). En este proceso perioperatorio, de especial riesgo para los pacientes, se han logrado en los últimos años grandes avances en términos de excelencia (fundamentalmente sustentados en la mejora del principal exponente de la calidad, la seguridad del paciente) gracias a un programa de formación especializada amplio y concentrado. El incremento del tiempo de formación en la especialidad de Anestesiología-Reanimación se orientaría a corregir dichas deficiencias docentes sobre todo en las áreas de Cuidados Críticos Postoperatorios y del Estudio y Tratamiento del Dolor, con lo que se incrementaría aún más la excelencia clínica, disminuirían las complicaciones y secundariamente los costes asociados al proceso asistencial.

El proyecto que nos ocupa conlleva un cambio drástico sobre el plan actual de formación en la especialidad, ya que reduce a dos años la formación específica anestesiológica; lo que, desde nuestro punto de vista, supone un acortamiento inaceptable del período de formación y por tanto, imposibilita alcanzar un grado de adiestramiento aceptable en las diversas áreas de la Anestesiología (anestesia en cirugía cardiaca, torácica, pediatrica etc). Todo ello presagia un riesgo real e inaceptable para nuestros pacientes, y por tanto inasumible por nuestra sociedad científica.

Ante esta situación, nos vemos obligados a expresar publicamente nuestro rechazo absoluto al real decreto y y nos ofrecemos a participar y asesorar a las distintas autoridades sanitarias involucradas (aunque entendemos que dicho asesoramiento se realice a través de la Sociedad Española de Anestesiología) para alcanzar soluciones alternativas razonables que subsanen las deficiencias anteriormente descritas.

Las propuestas que ofertamos como soluciones a los efectos que el real decreto tendría sobre la formación de los futuros anestesiólogos son:

  • a. Aumentar a cinco años la duración de la especialidad antes de implantar el nuevo plan de formación para evitar el déficit formativo de todos los futuros anestesiólogos.
  • b. Permitir la elección de la especialidad al final del primer año de formación troncal para que los futuros especialistas tomen contacto con la especialidad y puedan iniciar el estudio de materias específicas antes del inicio de su formación especializada.
  • c. Incluir la Anestesiología entre las especialidades con acceso a la Medicina de Urgencias y Emergencias, ya que es la especialidad que más frecuentemente interviene en situaciones críticas y más ampliamente formada en técnicas específicas en el mantenimiento de la homeostasis en el paciente urgente/emergente y en técnicas de reanimación cardiopulmonar. Esta demanda es evidente si tenemos en cuenta que: d. Establecer como interlocutor válido a la Sociedad Española de Anestesiología (al ser la organización que integra a todas las sociedades autonómicas de anestesiología) para elaborar un plan de formación racional que cubra las necesidades formativas de los futuros residentes lo que garantizará la calidad asistencial a nuestros pacientes.
    •  1. El conjunto de conocimiento, habilidades y actitudes que reune la Anestesiología son, COMO MÍNIMO, idénticas a las otras especialidades que podrían acceder: Medicina Interna, Medicina Familiar y Comunitaria y Medicina Intensiva, con las que compartirán tronco formativo.
    •  2. En cuanto al funcionamiento diario de estas áreas de capacitación, la especialidad podría aportar elementos fundamentales en el desempeño de la atención en estas Unidades multidisciplinares como por ejemplo el Manejo de la Vía Aérea. La integración de Anestesiólogos en estas Unidades, no sólo facilitaría la resolución de problemas asistenciales por su actuación directa, sino que ayudaría a potenciar y difundir técnicas y dispositivos nuevos para su manejo entre otras especialidades que compartan estas Unidades. Esto es una realidad no solo en los servicios de Urgencias sino también en Plantas de Medicina Interna, e incluso en las unidades de Cuidados Intensivos médicos y coronarios (UCIs).

Debemos lamentar finalmente, que se pierde una excelente oportunidad para sentar las bases de cara a la normalización de la Formación en Cuidados Intensivos en España, orientándola y adecuandola en la misma línea de los países de nuestro entorno sanitario que integran la Comunidad Europea, lo que se lograría de forma sencilla si se estableciese como un Área de Capacitación Específica.

Por último, consideramos que el desarrollo normativo realizado para nuestra especialidad se aleja de la pretendida flexibilización del catálogo de especialidades en Ciencias de la Salud recogida en la exposición de motivos del Proyecto del Real Decreto, ahondando en el encasillamiento de los profesionales de la Anestesiología y profundizando en las dificultades para el abordaje de los pacientes críticamente enfermos en equipos pluridisciplinares de especialistas; lo que supondrá una merma, no sólo de la calidad asistencial sino de la seguridad de los pacientes, siendo este el objetivo prioritario de la norma.

La futura normativa nacional desatiende las recomendaciones de la Unión Europea de Médicos Especialistas en sus Revised guidelines by the European Board of Anaesthesiology, Reanimation and Intensive Care (2008)

 ”The expansion of the European Union during the last 2 yr has resulted in the need for a revision of existing guidelines to further harmonize education and training in the specialty of anaesthesiology throughout the European Union. Although each individual country is responsible for its own training and certification, these guidelines are intended to reflect minimum criteria for specialist training. It is the opinion of the Section andBoard of Anaesthesia that specialist training will need to be for a minimum of 5 yr”

En este sentido, las carencias de las que adolece el futuro programa docente producirá un alejamiento de la anestesiología de los ámbitos de los Cuidados Críticos, la Terapia del Dolor y diversas especialidades quirúrgicas; lo que supondrá, junto con la ya citada disminución de la calidad asistencial y la seguridad de los pacientes, la consecuente limitación del reconocimiento de los futuros especialistas fuera de nuestras fronteras. No entendemos la causa de tanta dificultad para equipararnos con Europa y que la propuesta normativa nacional nos separe tanto del futuro.

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